martes, 26 de mayo de 2015

El peligro de la diabetes II



La diabetes II se ha convertido en una auténtica pandemia. En este tipo de diabetes -antes llamada diabetes del adulto-, los tejidos del cuerpo pierden su sensibilidad a la señal de la insulina. La respuesta del páncreas es segregar más hormona, pero con el tiempo las células beta son incapaces de mantener este nivel excesivo de la secreción de insulina, los niveles disminuyen y la glucosa en sangre aumenta. Este fracaso del control de la glucosa en la sangre, y los trastornos metabólicos que se acompañan, lleva a los signos familiares y síntomas de la diabetes: sed excesiva, glucosa en la orina, hambre excesiva, pérdida de peso, fatiga y, finalmente, enfermedades vasculares, cardiopatía isquémica, fracaso renal, daño en neuronas y en la retina.

Los factores asociados más importantes son:
  El consumo de carbohidratos simples (azúcares) va creando resistencia a la insulina a nivel celular y provocando a medio plazo el segundo factor asociado  

   Obesidad. El siguiente gráfico ilustra la relación entre el índice de masa corporal (IMC, una medida de la grasa corporal) y la incidencia de la diabetes en un período de cinco años en los hombres estadounidenses:

Un IMC entre 18,5 y 25 se considera delgado, de 25 a 30 se considera sobrepeso y 30 ó más se considera obeso. Como se puede ver, el riesgo de desarrollar diabetes aumenta rápidamente al aumentar el IMC, y la relación es muy fuerte. Un hombre con un IMC superior a 35 (obesidad) tiene  un riesgo 42 veces mayor de desarrollar diabetes que un hombre con un IMC inferior a 23. 


Edad
Casi todos los trastornos relacionados con el estilo de vida están estrechamente vinculados a la edad, y la diabetes tipo 2 no es una excepción. Entre los ancianos, la probabilidad anual de ser diagnosticado con diabetes es 30 veces mayor que entre los adultos jóvenes. Parte de este exceso de riesgo no está vinculada a la edad directamente, sino al hecho de que la mayoría de las personas aumentan la grasa, pierden músculo, y se vuelven más sedentarios con la edad.

Actividad física
El tejido muscular es el usuario individual más grande de la glucosa en el cuerpo, y cuando sus necesidades de combustible son altas, aumenta su sensibilidad a la insulina para acelerar la captación de glucosa. Debido a esto, la actividad física provoca un aumento rápido y profundo de la sensibilidad a la insulina que, desafortunadamente, sólo dura unos pocos días, por lo que la actividad física regular es esencial para mantenerla.

Genética
Una de las maneras más efectivas para evitar la diabetes tipo 2 es elegir sabiamente tus padres. Todas las formas más comunes de la diabetes, incluyendo la diabetes tipo 2, tienen un fuerte componente genético. Como la mayoría de los trastornos relacionados con el estilo de vida, la diabetes no es generalmente causada por un solo gen, sino por interacciones complejas entre muchas diferentes variantes de genes y el entorno en el que vive una persona.